domingo, 3 de mayo de 2009

PASTORES Y OVEJAS

Pastores que aman y sirven a su pueblo.
Ovejas que siguen con alegría a su PASTOR.





“Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da su vida
por sus ovejas … conozco a mis ovejas, y mis
ovejas me conocen a mí”


Jn. 10, 11.14




Usando una metáfora muy expresiva y ampliamente conocida por muchos, Jesús se autodefine como “EL BUEN PASTOR”, no sólo es “EL” Pastor, sino que también es “BUENO”, de El sólo puede provenir el amor, la bondad y el amor para con sus ovejas. Es el Buen Pastor que está dispuesto a dar la vida por sus ovejas. Las conoce a cada una de ellas, es decir, las ama entrañablemente, por cuanto “conocer” en la biblia significa “amar entrañablemente, con todo el corazón”. Así nos conoce Jesús a cada uno.

Como Buen Pastor no deja botadas a las ovejas cuando advierte un inminente peligro, no así como lo hace el “asalariado” que sólo trabaja por el dinero y que nada le importa la vida de las ovejas.

Entre el Buen Pastor y las ovejas, se da una dinámica relacional íntima y profunda. Se miran mutuamente, se compenetran, se atraen, se necesitan, son el uno para el otro. Pastor y ovejas conforman un solo corazón, se conocen mutuamente, es decir, se aman recíprocamente.

Y este Buen Pastor, tiene otras ovejas que están en otros rebaños y a las cuales sale a buscar para que pertenezcan a su único rebaño, así habrá sólo un Pastor y un solo rebaño. A estas ovejas, el Pastor bueno también las quiere conducir, les quiere llevar a pastos verdes y darles vida en abundancia.

Así es el Buen Pastor: El da la vida, conoce y ama entrañablemente, conduce y acompaña a sus ovejas, sale a buscar a las lejanas y quiere ser Pastor de un solo rebaño.

En esta imagen entrañable del pastor y las ovejas que usa Jesús, podríamos mirarnos también nosotros y mirarnos todos que tarde o temprano nos tocará ser, indistintamente, pastores y ovejas.

Como oveja, ¿conozco y amo a Jesús hasta las entrañas? ¿Soy una oveja díscola y que me he ido a meter a otros rebaños siguiendo otros “seudo pastores”? ¿Soy una oveja herida que necesita ser rescatada por el Buen Pastor?.

Pero también hemos de ser pastores. Lo serán los papás y mamás en la conducción y acompañamiento de sus hijos. También serán pastores quienes educan y hacer salir lo mejor de si a sus alumnos. Pastores son los líderes de un sindicato, de una junta de vecinos, de un club deportivo. ¿Estos pastores están dispuestos a dar la vida por sus ovejas? Serán pastores los religiosos y presbíteros a quienes se les encomendará acompañar y amar a sus ovejas, ¿estaremos ejerciendo bien este ministerio? Pastores, buenos han de ser, aquellos que ejercen la política y ejercen cargos públicos. Estos pastores ¿aman a su pueblo?, ¿conocen a sus ovejas?, ¿las protegen y las cuidan? ¿Son verdaderos pastores porque pastorean al pueblo y les mueve dignificar la vida de sus ovejas? ¿O son asalariados y sólo buscan sólo su bien personal y se apartan de su pueblo dejándolos abandonados cuando ven en peligro su propia integridad?

Seamos buenos pastores, como lo es el BUEN PASTOR y no asalariados que sólo nos interesa el bien personal y abusamos de las ovejas encomendadas.

Pastores en el estilo y la forma de Jesús. Dando la vida. Y ovejas que vamos tras el Buen Pastor porque así tendremos vida plena.

2 comentarios:

tity dijo...

hermano Mario: desde niña siempre este pasaje del Evangelio a producido en mi un sentimiento muy especial; creó que enparte se debe porque en aquellas oportunidades en que me he sentido apartada del rebaño igual he notado la presencia de Dios en mi vida, cuando me he sentido al borde el abismo he sentido su mano fuerte rescatandome...pero igual es penoso ver y experimentar que los pastores de hoy dia en la tierra, a quienes nuestro Padre les ha encomendado cuidar de su pueblo, velan egoistamente solo por sus intereses, pero que reconfortante es sentir la mano de nuestro Señor conduciendonos, esa mano de Pastor que no abandona. un abrazo hermano y gracias por sus reflexiones.
Tity

Unknown dijo...

en la iglesia tengo que ser pastor , pero en realidad me siento oveja que se pierde con facilidad y se deja guiar por el resto de ovejas, a veces me siento confundida.